RESUELVE TUS DUDAS

¿Por qué debo separar la ropa y el calzado usados?

Porque son residuos reutilizables o reciclables. Separarlos evita que acaben en vertederos y permite darles una segunda vida o transformarlos en nuevos materiales.

Establece la recogida separada obligatoria de textiles antes de 2025, promoviendo su reutilización y reciclaje dentro de la economía circular.

En contenedores específicos de textil (habitualmente de color gris, rosa o verde), ubicados en la vía pública o en puntos limpios. También hay organizaciones que los retiran en sus sedes (Cáritas, parroquias, etc). Puedes consultar en tu ayuntamiento las ubicaciones disponibles.

Se acepta todo tipo de ropa: camisetas, pantalones, abrigos, ropa interior, etc., incluso si está desgastada.

Sí, todo tipo de calzado (zapatos, botas, deportivas), preferiblemente emparejados y atados entre sí.

No es obligatorio, pero se recomienda que esté seca y sin residuos orgánicos para facilitar su gestión.

Se destina a reutilización, mediante donación o venta en mercados de segunda mano, según elija la empresa o asociación responsable de su gestión.

Se envía a reciclaje textil, donde se transforma en nuevos productos como trapos industriales, aislantes o fibras recicladas.

Cuando el camión de la empresa o asociación gestora recoge la ropa, la lleva a una planta para separarla:

  • Ropa en buen estado: se vende en tiendas de segunda mano en España (entre un 5% y un 15%) o se envía a otros países para que pueda ser usada de nuevo (un 40%)
  • Ropa estropeada: se recicla para hacer mantas, rellenos de asientos de coche o materiales para aislar casas.
  • Ropa no reciclable ni reutilizable: se desecha en el vertedero (un 10%)

Empresas autorizadas, entidades sociales y sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor. El ayuntamiento de tu localidad establece un convenio o contrato con estas entidades y se encargan de su recogida de forma periódica.

No es recomendable. Debe evitarse, ya que impide su aprovechamiento y aumenta el impacto ambiental.

Reciclar la ropa y los zapatos que ya no usamos no solo sirve para ordenar nuestro armario. Es una de las mejores formas de ayudar al planeta y a las personas. Estos son los beneficios principales:

  1. Ahorramos mucha agua y reducimos la contaminación

Para fabricar una sola camiseta de algodón se necesitan unos 2.700 litros de agua. ¡Eso es lo que bebe una persona en 3 años! Si reciclamos o reutilizamos la ropa, no hace falta fabricar tanta tela nueva y ahorramos muchísima agua limpia.

  1. Generamos menos basura

Millones de toneladas de ropa terminan en los vertederos cada año. Allí, las telas tardan décadas en deshacerse y contaminan la tierra.

  1. Ahorramos dinero.

¡Sí! Separar la ropa y el calzado usado en el contenedor adecuado evita que se conviertan en impropios si van en otros contenedores (amarillo, azul, …). Si los residuos llegan mezclados a los Ecoparques, pagaremos a la Junta de Extremadura por su tratamiento, pero si los residuos están bien separados, no nos costará dinero su gestión.

No toda. Una parte no es reciclable por su composición, pero se intenta aprovechar al máximo posible.

  • Ropa mojada o muy sucia con restos orgánicos
  • Residuos no textiles (plásticos, papel, etc.)
  • Almohadas, colchones, alfombras.
  • Trapos con productos químicos
  • Otros residuos que no sean textiles
  • Reducir el consumo
  • Reutilizar (intercambiar, reparar)
  • Comprar ropa sostenible o de segunda mano

Si separas bien, ayudas a reciclar más y mejor. Entre todas las personas podemos cuidar el planeta.